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MIEDITOS Y MIEDASOS
Cuesta decidirse verdad?
Para ciertas personas, aprender a nadar
parecería una misión imposible.
Frecuentemente, hasta diría en un altísimo
porcentaje, hay instalado muy dentro, una aprehensión a la inmersión, lo
que se traduce más precisamente como miedo a la falta de aire.
Si no se ha tenido la suerte de aprender
de chico, o por el contrario hubo una mala experiencia, queda grabado en
el subconsciente y lo que al principio pudo ser un simple susto o un
“miedito” como habitualmente lo llamamos, con el correr de los años,
dentro de nuestra cabeza lo vamos agrandando, alimentando, le agregamos
detalles, incluso podemos sumarle otros intentos frustrados, hasta que
por fin se transformo en un “MIEDASO”.
Sinceramente, en esta instancia, aprender
a nadar no sería la meta principal, sino ir logrando la suficiente
confianza que permita darse cuenta de las propias capacidades y así
paulatinamente el miedo va cediendo y es ahí cuando nos permitimos
disfrutar del agua.
Sin embargo la experiencia me ha
demostrado que la mayoría de las personas que logran superar esta etapa,
se ponen como siguiente meta aprender técnicas de nado.
Y cuanto tiempo me va a llevar? Nadie
puede darte plazos ni garantizarte cumplirlos, es tan simple como
respetar tu evolución.
El ingrediente infaltable, además de tu
decisión y el convencimiento de intentarlo, es tenerte paciencia y no
presionarte.
Haydee
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